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martes, 10 de enero de 2012

El estrés de Fritz Lang

Entrevistador: "¿Qué hace para relajarse?"

Fritz Lang: "Yo no me relajo nunca, siempre hago películas."

domingo, 2 de enero de 2011

Que se joda el espectador medio


"La pauta que sigo para intentar ser verosimil es muy sencilla (la vengo siguiendo desde que empecé a escribir ficción): el lector medio... que se joda. A lo largo de mi carrera como periodista, siempre me dijeron que tenía que escribir pensando en el lector medio. El lector medio, tal y como ellos lo entendían, era un suscriptor blanco, acomodado, con-dos-hijos-coma-algo y tres-coches-coma-algo, un perro y un gato, más los consabidos aparejos de jardín; una persona ignorante que necesita que se lo expliquen todo, ya mismo. Así, tu exposición se convierte en un peso increíble, en un auténtico peñazo. Que le jodan. Que le jodan pero bien."



David Simon, creador y guionista de "The Wire", "Generation Kill" y "Treme"

sábado, 2 de octubre de 2010

lunes, 18 de mayo de 2009

Contra el optimismo no hay vacunas


En esta excursión a la muerte
que es la vida
me siento bien acompañado,
me siento casi con respuestas
cuando puedo imaginar que allá lejos
quizá creas en mi credo antes de dormirte
o te cruces conmigo en los pasillos del sueño.

Está demás decirte que a estas alturas
no creo en predicadores ni en generales
ni en las nalgas de Miss Universo
ni en el arrepentimiento de los verdugos
ni en el catecismo del confort
ni en el flaco perdón de dios.

A estas alturas del partido
creo en los ojos y las manos del pueblo
en general
y en tus ojos y tus manos
en particular.

"Credo", de Mario Benedetti
de su libro "Poemas de otros" (1974)

martes, 2 de diciembre de 2008

Los amos del mundo


Por obra y gracia de un amigo (sí, alguno que otro me queda), he podido leer este artículo de uno de los escritores más importantes de nuestra literatura actual... mal que le pese a alguno. Me refiero a Arturo Pérez-Reverte, creador de novelas como El Club Dumas, La piel del tambor, La reina del sur o la serie del capitán Alatriste, entre muchas otras.

En este artículo, don Arturo (que hay que ser educados...) se refiere con bastante acierto y mala uva a todos aquellos que nos están llevando irremediablemente a la caótica y ruinosa situación económica en la que estamos.


'Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla antro del computador, su futuro y el de sus hijos. Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro. Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo. Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros.


Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden. No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro. Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia. Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados. Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días.


Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja. Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro.


Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no. Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.


Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida. Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena. Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.'


Lo mejor (o lo peor) de todo esto es que este artículo apareció hace diez años publicado en el suplemento dominical El semanal, concretamente un 15 de noviembre de 1998. Para que luego digamos que nadie nos avisó. Y, conste en acta, que esto no lo dijo en su momento un político, ni un economista, ni un experto internacional en finanzas, ni un banquero...


Zeppo


domingo, 26 de octubre de 2008

Pensar en círculos

Haz que tu vida discurra suavemente en círculos, refúgiate en la repetición sistemática de una rutina tranquilizadora, y tu pensamiento se viciará cuanto sea necesario para adaptarse a esa existencia cíclica, cerrada sobre sí misma. Consigue que la vida política y económica de un país dé vueltas y vueltas sin ir a ninguna parte, sin perspectiva ni voluntad de futuro, pero con engañosa fluidez, con acariciadora seguridad aparente, y habrás puesto en marcha la rueda inmóvil del pensamiento circular, habrás impuesto una ideología.

Carlo Frabetti



Groucho

sábado, 19 de abril de 2008

Tu vida en seis palabras

Érase una vez una revista digital llamada Smith cuyos lectores dotaban de vida a la publicación. Ellos son los que escriben en ella, envían sus fotos y publican sus dibujos. Nótese que la idea ya subyace en el propio nombre de la revista, apellido tan común en los Estados Unidos como aquí pueda ser Pérez.

Un buen día se animó a los lectores a que intentasen escribir la historia de su vida en seis palabras. La iniciativa fue un éxito de participación y el conjunto de microbiografías ha sido publicado en un libro (con un título en seis palabras, por supuesto: "No es como lo había planeado") que se ha colado en las listas de los más vendidos.

Disfrutemos con la fina e irónica paradoja: desde un espacio nacido de la aplicación de las últimas tecnologías y con espíritu comunitario se recopilan textos hiperbreves cuyo triunfo es capitalizado mediante la publicación de un libro tradicional, es decir un regreso al pasado del que la publicación había escapado en el mismo momento de su digital nacimiento.

Pero vayamos al lío, aquí tienen una muestra de frases sacadas del libro en cuestión y de iniciativas similares en sitios de nuestras latitudes. No se priven de dejar sus participaciones en comentarios.

"Asustado de morir, aterrorizado de vivir"

"Cincuenta años, existencia de Dios improbable"

"Reparo retretes, me pagan una mierda"

"Yo sigo haciendo café para dos" (frase romántica donde las haya)

"Sigue habiendo un cepillo de dientes" (esta es la antagonista de la anterior)

"Drogas, sexo, trabajo, hipoteca, rock & roll"

"Creando mi album de fotos incesantemente"

"¿No será esto un implante cerebral?" (sentido homenaje a Philip K. Dick)

"Sigo esperando pacientemente una buena primitiva"

"El dinero no me dura ná"

"Maximizando lo bueno, minimizando lo malo"

"Mañana mismo me pongo con ello" (esta frase se la adjudica Chico a ojos ciegos)

Groucho

viernes, 18 de abril de 2008

No es país, no es mundo, no es vida pa viejunos...


'El tiempo es una cosa curiosa, un asunto muy curioso. Cuando eres joven, eres un niño, tienes tiempo para todo. Luego pasas un par de años de aquí para allá y no es importante. Pero cuanto más viejo eres, más te preguntas ¿cuánto tiempo me queda?'


El gran Tom Waits en una escena de Rumble Fish
(La ley de la calle), de Francis Ford Coppola

Zeppo

lunes, 7 de abril de 2008

Además de pija...


"No sé mucho de fútbol. Sé lo que es un gol,
que debe de ser lo más importante ¿no?"


Victoria Beckham (lerda perdida)


... y eso que su marido es futbolista... o casi


Zeppo

martes, 25 de marzo de 2008

Hay que ser gilipollas...

"La situación en Irak es menos difícil que en tiempos de Saddam Husein. No es una situación idílica pero sí es una situación muy positiva"
(José María Aznar)


“Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda”

(Martin Luther King)


“La estupidez insiste siempre”

(Albert Camus)


Pues eso…

Zeppo

martes, 18 de marzo de 2008

Una de piratas


"Algunos piratas conseguían la inmortalidad por sus grandes crueldades o proezas. Otros conseguían la inmortalidad gracias a la gran riqueza amasada. Pero el capitán había decidido mucho tiempo antes que quería alcanzar la inmortalidad por no haber muerto."



Terry Pratchett - El color de la magia


Groucho

viernes, 29 de febrero de 2008

Agarrando el diccionario

Política, s. Lucha de intereses disfrazada de debate de principios. Gestión de los asuntos públicos con vistas al beneficio privado.

Política, s. Medio de ganarse la vida preferido por la parte más degradada de nuestras clases delictivas.

Ambrose Bierce - Diccionario del diablo


...y que cada uno elija su acepción...

Groucho